Escrito por : SERGIO GIL FRANCO
El capital
intelectual es el
activo más valioso que tienen las empresas. Por eso, al momento de iniciar un
negocio o si se crea un proceso o un producto innovador que otorgue un factor diferenciador,
lo ideal es explotarlo
de manera exclusiva para facilitar el éxito.
De ahí la importancia de contar con los registros necesarios que garanticen su uso
exclusivo.
En nuestro país, el Instituto
Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) es la entidad que se
encarga de registrar y reservar la exclusividad de uso de marcas y
patentes, así como administrar el sistema de propiedad
industrial en México para otorgar derechos exclusivos de explotación.
Algunos de los activos
intelectuales que
se deben registrarse ante este instituto:
·
Marcas. Signos visibles que
se utilizan para distinguir un negocio, producto o servicio de otros de la
misma clase o especie. Tiene una vigencia de 10 años y es renovable al término
de los mismos.
·
Avisos comerciales. Son los slogans
o frases que
normalmente acompañan a la marca del negocio o de los productos y
servicios. Tiene una vigencia de 10 años y es renovable al
término de los mismos.
·
Patentes. Son las fórmulas,
procesos o inventos novedosos y de creación
humana que
satisfagan alguna necesidad específica, que permita la solución a un problema
técnico o que mejore una técnica o proceso. Su vigencia es de 20 años y no se
pueden prorrogar.
·
Modelos de utilidad. Se trata de
invenciones con un rango creativo menor a las patentes
(dispositivo, instrumento o herramienta) con las cuales se puede dar una
aplicación práctica. Su vigencia es de 10 años y no se puede extender el
periodo de exclusividad.
·
Modelo Industrial y diseño industrial. Los objetos cuya
forma o figura es original y esta característica le otorga una ventaja
técnica sobre otros objetos destinados para funciones
similares. La vigencia de esta patente es de 15 años improrrogables.
¿Cuánto tiempo dura un registro?
La vigencia
de la exclusividad de uso
de marcas y patentes aplica
a partir de la fecha de ingreso de la solicitud, por lo que es posible comenzar
su explotación a partir de ese momento. Si todo está correcto con la
documentación y se cumplen todos los requisitos, el trámite puede tardar seis meses para el caso de
marcas y avisos comerciales, y tres años si se trata del registro de una
patente. En caso de que haya que complementar la información o si se tienen que
hacer correcciones, el plazo se irá extendiendo pudiendo alcanzar hasta cinco
años.
El trámite llega a
ser tan largo debido a la cantidad de solicitudes que recibe el IMPI: solo en
2013 hubo más de 114 mil inscripciones. En la Ley de la Propiedad Industrial se establecen los plazos
mínimos para la realización de cada trámite previendo toda la serie de
cuestiones que el instituto tiene que verificar. Cuando se trata del registro
de marcas y anuncios comerciales, la entidad debe verificar tanto la cuestión fonética como visual,
de esta manera puede asegurarse de que realmente se trata de creaciones
originales.
Para el caso de las patentes, la
verificación se hace a nivel mundial, porque no debe existir similitud en
ningún otro lugar del mundo, por lo que el tiempo del trámite se extiende aún
más.
El precio
de los registros
El registro de marcas
tienen tarifas que van desde $98.26 pesos por la solicitud de información del
estatus de trámite de una marca o aviso comercial, hasta $44,722.35 pesos por
la actualización de una declaración
de marca famosa.
De manera general, el
trámite de registro de una marca cuesta $2,303.33 pesos, y hay que pagar una
cantidad similar para la expedición del título de propiedad de la marca.
Por su parte, la
solicitud de registro de una patente tiene un costo de $7,172.92 pesos, siendo
ésta la tarifa más elevada para este tipo de trámite, mientras que la revisión
de documentos faltantes o corrección de información para una solicitud de
registro de patente cuesta $594.94 pesos, que si bien es la tarifa
más baja, esta cantidad debe pagarse por cada evento que ocurra
durante el trámite de registro.
Compartiendo
la exclusividad
Una franquicia puede transmitir sus derechos de uso
de la marca, junto con sus conocimientos técnicos y procesos
operativos. Solo
debe registrar, ante el mismo instituto, una licencia de uso de marca, para lo
cual debe tener un nombre y un logotipo ligado con el producto o servicio que ya comercializa
de manera exclusiva, afirma Escobedo.
El titular debe
registrar siempre estas autorizaciones especificando el plazo y los límites de explotación de sus marcas y
patentes, de esta manera evitará que se haga un mal uso de
estos elementos.
