7 consejos del buen vestir para la mujer de negocios
La mujer actual no sólo reserva su
belleza y buen vestir para ocasiones especiales. Para ella, su imagen en el día
a día también es importante para recalcar su potencial.
La mujer moderna no se queda tras bambalinas. Ella emprende, toma
decisiones importantes y se destaca como una líder de su entorno. Ahora, somos
cada vez más las mujeres que estamos dispuestas a dirigir nuestros propios
negocios, y una de las mejores herramientas que tenemos para emprender es
nuestro estilo.
A continuación, te compartimos algunos tips que podrán
ayudarte a reflejar y potenciar tus cualidades:
Deja que tu cabello hable por ti
Es importante que el estilo o corte de tu cabello sea acorde al tipo de
forma de tu cara (de corazón, redonda, cuadrada, etc.). También recuerda que el
color sí importa: el tono de tu cabello es importante para la imagen que deseas
proyectar. Procura cuidar qué colores de ropa combinan con tu cabello natural;
evita los tonos opuestos y los colores extrovertidos.
Maquíllate con naturalidad
Cuenta con los básicos: base, rubor y rimel; procura tenerlos siempre a
la mano, y retoca tu maquillaje un par de veces al día, para mantener su
efecto. Recuerda que menos es más: al utilizar menos colores de maquillaje,
proyectarás una imagen limpia y profesional.
Cuida la punta de tus dedos
Las uñas postizas o muy largas, de adornos y colores llamativos, son
desaciertos que reducen el profesionalismo. Por eso, es mejor elegir una imagen
limpia, elegante y sobria en la elección de tu manicura para la oficina o
reuniones importantes. Una buena opción es el uso de gelish (o
esmalte en gel), ya que dura mucho más y ofrece una gran variedad de colores
que se adaptan a la imagen de una mujer ejecutiva.
Presume tu vida y tu estilo
Favorece las blusas de cuellos, con un escote ligero y simple. Los
vestidos ejecutivos también son una buena elección, ya que éstos pueden agregar
altura y formalidad con faldas que no sobrepasen mucho la línea entre tus
rodillas y tus muslos. Las tendencias y colores también varían de acuerdo a la
estación del año: opta por colores oscuros y cálidos en otoño e invierno, y por
tonos claros en primavera y verano.
Pies cómodos y elegantes
Una mujer actual es activa; por eso, debe ser capaz de moverse
cómodamente a donde tenga que ir. Así, procura elegir zapatos elegantes y
cerrados que no incomoden tus pies, para proyectar autoridad y soltura. Un
buen tip es usar tacones para las reuniones o actividades
importantes, y si te sientes cansada, opta por zapatos de piso, o con dos
centímetros de tacón.
Pocos accesorios: la mejor tarjeta de presentación
Cuando se trata de accesorios, una mujer ejecutiva sabe que el exceso no
es bueno. La mejor opción será elegir tres, priorizando tus aretes: deben ser
pequeños y complementar tu color de piel (el plateado favorece la tez morena;
el dorado, la blanca). Asimismo, el exceso de collares, anillos o brazaletes no
es aconsejable; recordemos que la elegancia más pura proviene de la simpleza.
Además, usar pashminas, mascadas o bufandas en tonos neutros pueden
complementar y dar elegancia a tu imagen.
Que tu bolso complemente tu trabajo
Evita los estampados y adornos excesivos, optando por un diseño elegante
para llevar a las reuniones de negocio. También recuerda que tu bolso será más
elegante si su tamaño es proporcional a tu propia estatura. Un buen complemento
para cubrir tus necesidades personales y de negocios son los ‘maletines
ejecutivos’, que son muy prácticos, al mismo tiempo que atienden las nuevas
tendencias de moda.
Se dice que, para dar una buena impresión, no debemos vestirnos pensando
en el trabajo que tenemos, sino en el que quisiéramos conseguir. El estilo de
una mujer ejecutiva no sólo cumple con las políticas de su oficina, sino que
también es una presentación de su trabajo como emprendedora.
AUTOR: Cristina Elizabeth Castro |
Redacción Mejores Prácticas Corporativas
Sé tu propio
sastre: 7 consejos para elegir un traje
a la medida
Vestir de traje siempre da un aire de formalidad y elegancia en
reuniones de negocios, entrevistas y eventos sociales. Pero si no conoces qué
tipo de cortes favorecen a tu estilo, no te verás tan impecable como crees.
Aquí te compartimos 7 tips que te ayudarán a conseguir un
traje hecho a tu medida:
Cuida
la longitud
El primer paso es elegir un saco con el tamaño adecuado para nuestro
cuerpo. Una buena forma para medir esto es con nuestros brazos: al probarnos el
saco, los bordes deberían terminar a la altura de las palmas de la mano, justo
antes de que llegue a los nudillos.
Busca un cuello delineado
Un buen saco debería descansar sobre nuestro cuello, sin esfuerzo.
Siempre revisa que no se formen arrugas que levantan mucho la chaqueta, o
también que no sea demasiado amplio, ya que esto puede dejar un espacio grande
entre el cuello de la camisa y el saco.
Hombreras
a tu medida
Un saco a la medida debería tener la costura entre la manga y las
hombreras en la unión de tu propio hombro con su brazo, evitando las molestas
arrugas que se marcan cuando caminas o te sientas.
Nunca ocultes tus manos
Recuerda que la manga de tu saco ideal debería terminar justo antes de
rozar con la muñeca de tu brazo. Una buena forma de medir esto es asegurándote
que el saco siempre roce el botón de la manga de tu camisa.
Haz que el traje muestre tu
figura
Una chaqueta con las medidas adecuadas debería tomar la forma de tu
cintura cuando la abotonas. En un saco largo, las solapas quedarían muy
alejadas de tu cadera; mientras que en un saco ajustado parecerá que ese
pequeño botón que lo sostiene está a punto de dispararse contra alguien.
La ‘imperfección’ adecuada
Una pequeña arruga en la bastilla del pantalón es una muy buena señal.
Una prenda adecuada siempre debe tener contacto con tus zapatos, pero debe ser
muy sutil; nunca debe sobrepasar el talón de tu zapato, ni tampoco terminar por
encima de tus tobillos.
Demuestra tu estilo al frente y atrás
Cuando te pruebes un pantalón, procura que no se marquen líneas
horizontales en la parte trasera, justo debajo de los glúteos. Si esto sucede,
quiere decir que el corte es demasiado ajustado para tu cuerpo. Por otro lado,
si la prenda es más ‘suelta’, esto formará muchas más arrugas en el resto del
pantalón, creando la impresión de una ropa muy holgada para ti.
Así que ya lo sabes. La próxima vez que necesites una imagen limpia y
formal, recuerda que un buen traje no sólo se verá bien por su calidad o por su
precio, sino por cómo es que te hará lucir frente a otros y contigo mismo.
AUTOR Antonio Mendiola García | Redacción Mejores Prácticas Corporativas














